martes, 11 de marzo de 2014

Capítulo 74: “Space Oddity”: David Bowie. (1969)

video

Deprimartes cosmonauta:

“Control de Tierra al Mayor Tom… Control de Tierra al Mayor Tom: tome su píldora de proteínas y póngase el casco. Control de Tierra al Mayor Tom: comienza la cuenta regresiva para encender los motores. Chequee la ignición y que Dios esté con usted”. Si hay un lugar al que al Hombre le faltaba ir, era al espacio. Y esta “Extravagancia Espacial” de David Bowie deja en claro para qué había que ir allá: para deprimirse. “Este es el Control de Tierra al Mayor Tom: realmente se ha convertido en noticia. Los periódicos quieren saber hasta qué ropa lleva puesta. Pero ahora es tiempo de que abandone su cápsula, si se atreve”.

David Bowie. El Camaleón. Un artista al que cualquier presentación nunca hará justicia. Completo, variable, ecléctico como nadie. Sus discos cambiaban radicalmente de estilo, de un álbum a otro, y él lo hacía con la entereza y la gracia de un verdadero Duque Blanco. Hizo este primer hit en 1969, como para no quedarse afuera de la década que cambió el mundo. En este innovador video nos propone un diálogo ficticio entre la NASA y el único tripulante de nuestra misión, quien representa la realización de todos los sueños de un niño. Porque, ¿qué chico no soñó con ser astronauta? Especialmente en aquella época, en la que el espacio nos era tan lejano e inaccesible que lo imaginábamos como un ambiente lleno de fantasías, listo para recibirnos; y no como el vacío lleno de muerte que en realidad es: “Este es el Mayor Tom al Control de Tierra: estoy saliendo por la compuerta, y estoy flotando en la forma más extraña. Las estrellas se ven tan distintas hoy. Y aquí estoy, sentado en esta lata de aluminio, muy por encima del mundo. La Tierra se ve tan azul, y no hay nada que yo pueda hacer”. El planeta Tierra se ve tan azul, tan triste… Y no hay nada que yo pueda hacer desde esta altura en la que vivo.

Pero… ¡Houston, tenemos un problema! A nuestro protagonista lo asalta la melancolía existencial -bienvenido a mi mundo, Mayor Tom- y empieza a desgranar frases que van entre la revelación y la incongruencia: “Aunque ya pasé las cien mil millas de altura, siento que estoy inmóvil. Creo que mi nave sabe adónde debe ir. Díganle a mi esposa que la amo, ella sabe”.


El Mayor Tom parece haberse dado cuenta de que va a unirse a algo más grande que el Universo mismo. Sólo él tiene la respuesta. Es eso, o está experimentando una fuga de oxígeno en su traje espacial. Yo me juego por lo primero. Interrumpe su desvarío la voz desesperada de la base terrestre: “Control de Tierra al Mayor Tom: sus circuitos están muertos, algo anda mal… ¡¿Puede oírme, Mayor Tom?!... ¿Puede oírme?...”. Es muy tarde ya. El Mayor Tom está en un lugar mucho mejor que éste. ¡Feliz Deprimartes!

8 comentarios:

  1. Chapeau!! Es lo único que puedo decir ante este gran, gran, gran y gran entre grandes. Adoro a este tipo desde que escuché por primera vez Under pressure y morí de amor con Ashes to Ashes.
    Lo cierto es que he tenido un día de mierda, y me lo has alegrado, no recuerdo la última vez que la escuché, paradójicamente tu deprimartes me ha puesto de buen humor en miércoles.
    Ya lo sabes pero con este debo repetirlo, me encanta como nos cuentas estos grandes temas
    Un beso

    ResponderEliminar
  2. Gracias, como siempre, valen mucho tus palabras. Me alegro muchísimo de haberte cambiado el humor, y para bien. ¡Abrazo!

    ResponderEliminar
  3. Una canción que logra dejarte sin aire y poder flotar con Bowie y Mayor Tom en el espacio.
    Una suave pero eléctrica depresión recorres cuando la escuchas. Magnifico Bowie, como siempre!

    Buena critica!

    ResponderEliminar
  4. Bowie aquí logra lo -casi- imposible: sonar psicodélico con una simple guitarra acústica. Gracias por tus palabras, y bienvenida a mi girocóptero lisérgico.

    ResponderEliminar
  5. Yo amo a David Bowie, fue lo único bueno que me dejó mi ex...hahaha.

    ResponderEliminar
  6. Los ex suelen dejarnos cosas buenas... Pero más importante es lo que nosotros les dejamos a ellos/as. Yo a la mía le dejé un puñal clavado en la espalda, jajaja.

    ResponderEliminar
  7. La crítica más bizarramente anal-retentiva que leí sobre esta canción es que "en la fuerza aérea estadounidense (de donde se alimentaba históricamente el plantel de astronautas de la NASA) no existe el grado de Mayor".
    Leer ese tipo de comentarios me alegra el corazón, porque me demuestra que hay gente ahí afuera en el ancho mundo que está mucho, mucho, pero mucho máj pior que yo.

    ResponderEliminar
  8. Siempre hay alguien peor que uno... Tengamos eso presente cuando nos internen en el manicomio.

    ResponderEliminar