martes, 1 de abril de 2014

Capítulo 77: “Build”: The Housemartins.

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Deprimartes albañil:

The Housemartins fueron una brevísima banda inglesa de finales de los años ’80, que con tan sólo dos discos logró cosechar un buen puñado de éxitos perdurables. Tal vez el dato más llamativo de esta gran agrupación sea el hecho de que su bajista, de nombre Norman Cook, comenzó una carrera en la música electrónica adoptando el nombre de… ¡Fatboy Slim! Nada más ni nada menos.
Iba a hacer una reflexión liviana sobre este hermoso y tranquilo tema que me llena el alma, pero la letra me llevó a lugares familiares: “Esos hombres con enormes botas vinieron y excavaron. Excavaron mi guarida y mis raíces. Nos trataron como si fuéramos de plastilina. Nos construyeron, y a la vez nos derribaron. Vienen preparándose desde el Mecano y los bloques de Lego, y aquí vienen con un ladrillo en la mano. Estos hombres con la cabeza llena de arena, te dicen que todo se trata de construir”.

Estuve muchos años de mi vida participando de una institución en la cual había que vivir preguntándose si tal pensamiento o tal actividad “nos construía”. Frases tan vacías y lamentables como “¿Eso me construye?” o “Esto no me edifica” formaron parte alguna vez de los círculos que frecuentaba. Un fragmento de esta letra que podría tener un mensaje positivo, como: “Construir, una casa en la cual quedarnos, y agregar un poquito más cada día, construir un camino para que podamos cruzar, y así construir y construir y construir”, me arrancan hoy una sonrisa patética sobre lo que fue mi pasado remoto. No era construir, era adoctrinar: “Otros hombres que bajaban silbando de camionetas amarillas, vinieron a enseñarnos usando diagramas. Nos mostraron cómo eran las cosas, y lo dejaron por escrito, por si teníamos dudas”.

No creo que un dogma sea algo malo cuando es uno mismo el que lo elige, el tema es cómo lo ejercitan aquellos que están a nuestro alrededor, y cómo pretenden que uno lo ejercite: “Lento, muy lento; rápido, rápido, muy rápido, de pared a pared y ladrillo por ladrillo, trabajan tan rápido que te hacen sentir mal, porque sólo se trata de construir”. Construir sin pensar… De eso en realidad se trata. Me encanta el final del video, de tanto construir, los miembros del grupo terminan emparedados y dados por muertos –para ese momento, la banda ya se estaba separando-. “Abajo con todo, y arriba los ladrillos. Que vengan las botas, y afuera con las raíces. Con estos trajes se hacen los nuevos reclutas. Sólo se trata de construir”. A lo mejor es para pensar: ¿esto me construye?... ¿No? ¡Buenísimo!... Feliz Deprimartes.

4 comentarios:

  1. Breve pero intensa, ¿quién no ha papapapeado esta canción?
    Siempre he tenido la sensación de que, perteneciendo a la vieja y rancia Europa, pocas opciones de construir algo nuevo y sin dogmas me quedaba. Luego conocí Berlín y volví a confiar en que, como cierta aldea gala, es posible encontrar ese espacio ajeno al entorno. Probablemente con el paso de los años se irá arranciando como el resto, por lo que tendremos que buscar otros lugares en los que escondernos sin muros.
    Qué dulzura de canción y que interesantísima interpretación
    Feliz semana
    Besos

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  2. Pa-pa-pa-papel. Me interesó mucho tu concepto de Berlín, ojalá puedas explayarte sobre el mismo; porque me quedé con mucha intriga.

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  3. Aaaah, cómo odié a estos tipos cuando surgieron. Qué imbécil que era, ¿no? Y bueno, supongo que tenía el oído sin terminar.
    Si alguien me hubiese dicho que 30 años más tarde tendría absolutamente toda la música de Paul Heaton en todas sus iteraciones, le habría preguntado "¿Loquiené Poljíton?"
    Porque era un imbécil.

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  4. Bueno, un punto a tu favor entonces... Porque nadie jamás se preocuparía por un problema que cree no tener. Vos te diste cuenta de que eras un imbécil... Y ya no lo sos... O al menos eso espero, jajaja. Abrazo.

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