martes, 10 de febrero de 2015

Capítulo 105: “Bette Davis Eyes”: Kim Carnes.

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Deprimartes rasposo:

Uno de los riffs de teclado más recordados nos da la bienvenida a la década de los ‘80s. Inconfundible y eterno, este tema tiene esa aura inexplicable que poseen ciertos números musicales que, simplemente, parecen no envejecer: “Su cabello es dorado como el de Jean Harlow, sus labios son una dulce sorpresa. Sus manos nunca están frías, ella tiene los ojos de Bette Davis. Ella te hechizará con su música, y tú no tendrás que pensarlo dos veces. Ella es pura como la nieve de Nueva York, ella tiene los ojos de Bette Davis”. Y ese carácter de eterno es una fórmula que no puede repetirse a voluntad. La cantante Kim Carnes nunca pudo repetir un éxito de este calibre, a pesar de tener una de las voces más distintivas que puedan escucharse. Su característica voz cascada, como si su garganta no estuviera del todo limpia, es un recurso que muchos suelen utilizar como herramienta a la hora de cantar con actitud rockera. Pero en el caso de esta artista, estamos ante una condición crónica, hecho por el cual se la comparará toda la vida con su colega masculino Rod Stewart.

“Y ella te provocará, te hará reaccionar. Hará de todo sólo para complacerte. Ella es precoz, y sabe lo que tiene que hacer para sonrojarse como una profesional. Ella tiene esa forma de suspirar a lo Greta Garbo, y tiene los ojos de Bette Davis”. Con sus enormes ojos azules, casi propios de un personaje de animé, Bette Davis fue una grandiosa estrella de la época dorada del cine americano. Se suele llamar “época dorada” a ese período en que el cine se volvió sonoro, y aún no respondía completamente a meros intereses comerciales; sino que se nutría de actores de formación teatral y utilizaba técnicas de filmación como el Technicolor, dándole a cada filme un carácter artesanal. Una película intentaba ser un hecho artístico, una obra maestra en sí misma. De esa época impregnada con una decadencia utópica también provienen los nombres de leyendas como Jean Harlow y Greta Garbo, a quienes se menciona en la canción. Fue una época de entreguerras, de mucha carencia económica. Y aún así fue tan única que todavía se la recuerda con un romanticismo que apenas sí tuvo.

“Ella dejará que la lleves a casa, eso despierta su apetito. Te recostará sobre su trono… Se tumbará sobre ti, te hará dar vueltas como si fueras un dado, hasta que te pongas azul”.
Pero más allá de una actriz, la canción parece hablar de otro tipo de artista. Una que adquirió su estereotipo en el policial negro, la femme fatale. Esa hembra voluptuosa que se deslizaba por la vida con las únicas armas que necesitaba para obtener todo lo que quería. Sus encantos. En todas las historias es la personificación de la tentación. El camino de la perdición de cualquier antihéroe: “Ella te expondrá cuando se vuelva nieve sobre ti, te tendrá a su merced sólo con unas pocas migajas que te arroje. Ella es feroz…”.

“Todos los chicos piensan que ella es una espía”. Y si de una femme fatale hablamos, es imposible dejar de lado al ícono de todas ellas: la espía Mata Hari. Esa bailarina exótica de los días de la Primera Guerra Mundial, que en París, y a fuerza de pura seducción, les robaba secretos a los militares franceses para luego venderlos a los alemanes. Aquella que enloquecía a los hombres, y que al ser descubierta, se encargó de lanzarles un último beso atrevido a su pelotón de fusilamiento. Y es así, desde el principio de los tiempos, las hijas de Lilith han asolado los sueños de los hombres. Y parece que así será por siempre… ¡Feliz Deprimartes!

3 comentarios:

  1. Considero que la época dorada del cine, como citas acertadamente, debería ser de proyección obligada en las escuelas. All about Eve, x caso, es una obra maestra: las actuaciones, la dirección, el libro, la música... todo encastrado con mítica perfección. Esta canción tiene algo de esos años, y deja un hálito de "nosequé", mezcla de congoja y nostalgia...
    Fallaste, C. D. Quiñones: este Deprimartes me alegró el alma. A ver Testigo de Cargo, alguna de Bette o de Paul Newman, algo de eso, y dopo a dormir con una sonrisa de oreja a oreja por el placer de las cosas bien hechas.

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  2. Comparto con el comentario anterior....Un deprimartes que te alegra! Excelente canción ochentosa...aunque en realidad ESA es la época dorada en todo. si bien crecí con este tipo de música nunca supe bien que trataba la canción Bette Davis Eyes, y creo que ni mis viejos sabían que cantaban....y cantan! ja! Muy Bueno Murray!! Pulgares Arriba!!

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  3. Muchísimas gracias por los comentarios. El alegrarles el alma con mis Deprimartes es mi tiro por elevación, mi carambola de tres bandas, mi meta oblicua... Un plan maestro, me animo a decir. Nuevamente, gracias por ayudarme a concretarlo.

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