martes, 16 de junio de 2015

Capítulo 123: “Safety Dance”. Men Without Hats.

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Deprimartes imbécil:

Esta agrupación canadiense de nombre improbable tuvo este pegadizo éxito a comienzos de los ’80; pero lo interesante de esta banda es que logró un impensado suceso en el ambiente deportivo. Ocurre que los “Hombres Sin Sombrero” tienen de manera indiscutible la tonada más cantada por las hinchadas en las canchas argentinas. Estoy hablando de “Pop Goes The World”, una canción bastante tonta, que sin embargo ha demostrado ser inoxidable en las gargantas de cuanto fanático descerebrado puebla nuestros estadios. Y hablando de gente estúpida, aquí tenemos lo que ocurre en este otro video: “Podemos bailar si queremos, podemos dejar a tus amigos atrás. Porque tus amigos no bailan, y si no bailan; pues entonces nunca van a ser mis amigos. Te digo que podemos ir adonde queramos, a un lugar donde nunca nos encuentren. Y podemos comportarnos como si viniéramos de otro mundo, dejando la realidad atrás. Y podemos bailar… ¡O cantar!”.

Veamos qué nos trae este videoclip: gente enmascarada, disfraces, títeres, paisanos bailoteando alrededor de un poste con cintas… Nada parece tener sentido, y menos aún si a tu lado va tocando un juglar enano y zurdo. Pues esto no es muy diferente de lo que uno suele encontrarse en alguna de esas estupendas ferias medievales –bueno, tal vez no haya enanos zurdos, pero quién sabe-; esos lugares increíbles donde contamos con la posibilidad única de actuar como si fuéramos un personaje sacado de algún libro, proveniente de alguna fantástica tierra lejana. En definitiva, es una maravillosa licencia que nos es otorgada para comportarnos como idiotas por un rato: “Podemos ir adonde queramos, la noche es joven y yo también lo soy. Y podemos vertirnos de punta en blanco, de la cabeza a los pies, y soprender a todos con un grito de victoria. Te digo que podemos actuar si quisiéramos, si no lo hacemos nosotros, nadie va a hacerlo. Y tu podrías actuar muy rudo y parecer un loco, mientras que yo puedo comportarme como un imbécil”.

Aunque en más de una ocasión el vocalista Iván Doroschuk aclaró que escribió este tema como una queja porque en ciertos boliches no lo dejaban expresarse libremente y bailar haciendo pogo, pudiendo con esto amenazar la seguridad física de quienes tenía cerca; subliminalmente hay una obvia referencia a la sensación de inseguridad mundial que se vivía en esa década con la Guerra Fría. Eso queda claro con los últimos fotogramas del video: “Y te digo que podemos bailar, podemos bailar, todo está fuera de control. Podemos bailar, todos lo hacen, desde el Polo Norte al Polo Sur. Podemos bailar, todos miren sus manos. Podemos bailar, todos están aprovechando. Siempre y cuando sea un baile seguro”.

En fin… Después de buscarla toda la vida, pareque que aquí es donde reside la fórmula de la felicidad: en ser imbéciles. Otra conclusión no queda luego de escuchar lo que cantan estos muchachos:  “Podemos bailar si queremos, tenemos toda la vida para hacerlo. Y siempre que abusemos de ello, nunca vamos a perder las ganas. Todo saldrá bien”. ¡Seamos felices entonces! ¡Seamos imbéciles! ¡Feliz Deprimartes!

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