martes, 30 de octubre de 2012

Capítulo 6: “Face To Face”. Siouxsie & The Banshees. (1992)





Deprimartes gótico.



Este martes tenemos toda la agonía existencial de una diva proto-punk, Siouxsie Sioux, la Reina Helada, que nos cuenta de la mano de su sensualidad oscura, la contrariada historia de amor entre un murciélago y una gata, dos enemigos jurados: “Cara a cara con mi adorado enemigo, boca a boca, llueven soplos del cielo. Hacemos ta-te-tí con una mano en el corazón, y nos dejamos fluir desnudos bajo las estrellas. Mejilla a mejilla, todo resulta agridulce, mientras tú cometes tu crimen en esta hora mortal. Es todo tan divino, quiero dejarme llevar, quiero esta felicidad, pero algo me dice que debo resistirme”.



Nada más atractivo que dos opuestos, como bien lo representan un superhéroe y una archivillana. Según los dogmas más sagrados de la cultura comic, el único verdadero amor del que gozó el multimillonario Bruce Wayne fue el de una ladrona llamada Selina Kyle, la cual, entre otras cosas, le robó el corazón… ¿Y para qué otra cosa sirve el corazón, después de todo?: “Otra vida, otra época, nuestras almas son como gemelos siameses entrelazándose. Cara a cara, sin más mentiras, nos sacamos las máscaras sólo para revelar un nuevo disfraz”.


“No puedes ganar, así son las cosas. Este peligro asusta, y el conflicto que tengo es asesino”. ¿Quiénes somos? ¿Somos Batman y Gatúbela o somos solo dos almas torturadas y con una terrible necesidad de ser amados? ¿Por qué estamos partidos al medio? Tal vez para ser dos mitades: “Todos te dicen que sigas tu corazón, pero ¿cómo puedo hacer eso cuando siento que estoy partido en dos?”.



El aire denso y la ambientación oscurantista de este video le deben mucho a la ayuda tanto de Tim Burton como de Danny Elfman, director y musicalizador respectivamente de la película “Batman Returns”, que decidieron colaborar en la concepción de este tema. Junto con el tema musical, el producto final nos arroja en una atmósfera “emo”, que nos lleva a recordar esos amores que nunca fueron. “Un beso más, antes de que nos matemos, cara a cara, soñemos que estamos volando. ¿Quién eres tú? ¿Y quién soy yo? Somos dos ángeles cayendo con el viento en las alas. Morir así, con un último beso. Es la llama de la falsedad, es como una vergüenza que no se puede ocultar. Cara a cara, la pasión respira, odio tener que quedarme, pero si me fuera odiaría tener que dejarte”. Tengo la sensación de que, en esta vida, lo único que hace que para un hombre valga la pena estar vivo, es para morirse por una mujer. Con respecto a aquello que hace que ciertas mujeres nos hipnoticen el alma, creo que la única respuesta que tendremos los hombres es la frase final del tema, que nos suena como el grito de alguien que cae en el abismo: “Nunca lo sabrás”. ¡Feliz Deprimartes!


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