martes, 3 de diciembre de 2013

Capítulo 60: “Tears In Heaven”: Eric Clapton. (1992)




Deprimartes tristísimo:

Hoy quise traerles al gran genio de la guitarra, Eric Clapton, que aquí más que deslumbrarnos con uno de sus solos, prefirió tocarnos el corazón con la que muchos consideran la canción más triste de la época Rock: “¿Sabrías mi nombre si te viera en el Paraíso? ¿Sería lo mismo para ti, si te viera en el Paraíso? Debo ser fuerte y seguir adelante, porque sé que por ahora mi lugar no está aquí en el Paraíso”. Sabido es que el gran Eric escribió esta canción tan tierna como una forma de sanar su alma luego de la trágica muerte de su hijito de sólo cuatro años. Una historia de una pérdida terrible y de la siempre viva esperanza de un reencuentro que conjure el dolor.

¡Qué difícil que se nos hacen las separaciones! Y más aún cuando nuestros seres queridos, en teoría, se han ido a un lugar mejor. Nos queda el último y lastimero consuelo de hablarles a nuestros afectos entre sueños: “¿Me tomarías de la mano si te viera en el Paraíso? ¿Me ayudarías a levantarme, si te viera en el Paraíso? Encontraré mi camino a través de la noche y del día, porque sé que no puedo quedarme aquí, en el Paraíso”.


Queremos conservar esa certeza quimérica de la espera. Pretendemos saber que algún día volveremos a vernos, que saldaremos deudas y nos reuniremos para compartir un abrazo eterno. Y aún creyendo esto, la víspera de ese encuentro se nos hace interminable; y hasta puede impedirnos el disfrute del tiempo que nos es dado sobre esta Tierra: “El tiempo puede abatirte y ponerte de rodillas. El tiempo puede romperte el corazón y tenerte implorando piedad”. Sólo resta esperar, porque en el fondo, como en la caja de Pandora, siempre queda la esperanza: “Más allá de la puerta, estoy seguro de que hay paz, y sé que ya no habrá más lágrimas en el Paraíso”. Ya no habrá más lágrimas… Se nos aliviana el camino pensando que nuestro final va a ser feliz… Tan feliz como este feliz Deprimartes.

2 comentarios:

  1. Hoy me hiciste llorar y, aunque tiendo a emocionarme, no soy de lágrima fácil. Creo que, a pesar de haber oído mil veces esta canción,jamás la escuché como lo he hecho hoy.
    Desde luego, como bien dices al principio, esta vez me tocó el corazón.
    Gran, tema y genial interpretación.
    Lo comparto :)

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  2. No ha sido mi intención, pero espero que al menos tus lágrimas hayan sido alguna señal de alivio espiritual. Siempre es reconfortante leerte, Nuria. Un abrazo.

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