martes, 11 de diciembre de 2012

Capítulo 12: “Across The Universe”. Fiona Apple. (1998)



Deprimartes cósmico:

Este Deprimartes viene con uno de los clásicos de The Beatles, de hecho uno de mis temas preferidos de todos los tiempos. Entra sin dudas en mi podio de los tres mejores temas que he oído, y no creo que esté mal invitar a todo el mundo a que haga el mismo ejercicio. ¿Qué temas musicales integran el “Top three” de tu vida? En lo que a mí respecta, se cuela en mi Olimpo musical esta poesía entre onírica y cosmogónica de la pluma del gran John Lennon: “Las palabras salen volando como una lluvia infinita que cae dentro de un vaso de papel, se deslizan mientras pasan y resbalan a través del universo. Estanques de tristeza y olas de alegría, deambulan por mi mente abierta, poseyéndome y acariciándome”.

Esta es una muy lograda versión a cargo de Fiona Apple, una cantante de voz tranquila y dulce, acompañada de un maravilloso video que parece querer demostrarnos que, a veces, no queda otra opción: cuando todo el mundo a tu alrededor se está derrumbando, lo mejor es calzarse los auriculares y recitar el mantra: “Jai Guru Deva Om. Nada va a cambiar mi mundo, nada va a cambiar mi mundo”. Y que el resto de la humanidad se vaya al cuerno.

El video nos presenta un vitral de evidente corte cubista. El cubismo es la vanguardia artística ideada por Picasso, en la cual se deconstruye y se fragmenta lo que se ve. Si bien aparece como una representación caótica de la realidad, es de una multicolor belleza. Belleza que es reemplazada rápidamente por la destrucción que da paso al blanco y negro. Una turba enfurecida entra al lugar y destroza por el sólo hecho de destrozar. Y en medio, como flotando en la irrealidad, está Fiona cantando: “Imágenes de luz rota que bailan ante mí como un millón de ojos que me llaman y me llaman a través del universo. Pensamientos que serpentean como un torbellino incansable dentro de una caja, se tambalean ciegamente mientras se abren camino a través del universo. Jai Guru Deva Om. Nada va a cambiar mi mundo…”.

Y así es, estimado amigo Lennon, por mi parte sólo te puedo decir que nada va a cambiar mi mundo. Aprendí a ser feliz así, con lo poco que tengo, que al menos sé que es real, por más que mis devaneos se pierdan demasiado seguido en ensoñaciones sin sentido, como las que parece sufrir la protagonista de este video. Eso no quita que me haya quedado un espacio de lucidez para apreciar una verdadera obra de arte como este tema, cuya melodía de una ternura extrema le ha permitido ser versionado por casi todo el mundo, y cuya letra es un verdadero desafío al costado más psicodélico de nuestra mente, esas caricias al alma de las que sólo The Beatles eran capaces: “Sonidos de risas y sombras de la Tierra zumban ante mi mirada abierta, incitándome e invitándome. Un amor sin límites e inmortal que brilla a mi alrededor como un millón de soles, llamándome una y otra vez, a través del universo”. Aún me acuerdo cuando escuché este tema por primera vez… Y fue un pequeño momento de felicidad en mi vida. Feliz Deprimartes para todo el mundo.

martes, 4 de diciembre de 2012

Capítulo 11: “Ruby Tuesday”. The Rolling Stones. (1967)






Deprimartes brillante:



No podían faltar en los Deprimartes los primeros y eternos chicos malos de la historia del rock, así que aquí están The Rolling Stones con un tremendo bajón por culpa de una mujer -cuándo no...-: “Ella nunca te dirá de dónde vino. Ya no importa lo que pasó ayer, mientras el sol esté brillando, o aún en la noche más oscura, nadie sabe cómo pero ella va y viene. Adiós, Martes Rubí. ¿Quién podría llamarte de otra forma que no sea esa? Cuando cambies, al igual que cambian los días, todavía seguiré extrañándote”.



Hay algunos que parecen vivir sus días con toda la intención de dejar un cadáver joven. Desde mediados de los años sesenta se hizo muy presente dentro del movimiento rock la idea mítica de vivir la vida al límite y dejar este mundo en medio de excesos, algo que había comenzado en la década anterior con el malogrado personaje de James Dean en la película “Rebelde sin causa”, fogoneado tanto por la muerte del mismo actor como por la pérdida de otro ídolo joven, el rockero Buddy Holly. Y dentro del mundillo rock, no sólo los músicos seguían este tipo de vida suicida, sino también sus admiradores. De la historia de una de ellos estamos hablando, una groupie fanática que sigue a sus ídolos en todas sus giras, y que se niega a volver a la limpia vida terrenal: “No pregunten por qué ella necesita tanto ser libre. Porque si lo hacen, sólo les responderá que esa es la única manera de vivir. Ella no puede quedarse encadenada a una vida en la que nada se gana y nada se pierde, a semejante costo”.



A lo largo de nuestra juventud, huimos de los compromisos, que en nuestras pesadillas se transforman en cadenas. Sentar cabeza es, para muchos, convertirse en un engranaje más de esta maquinaria sin sentido llamada sociedad. Y muchos, como la protagonista de la canción, deciden permanecer vírgenes de cadenas, y flotar como una hoja que se lleva el viento. Parafraseando a Kundera, será por esa misma insoportable levedad del ser que muchos dejan este infierno en lugar de acostumbrarse a él: “‘No hay tiempo que perder’, le escuché decir. Siempre decía eso de alcanzar sus sueños antes de que se escapen. Y en realidad se estaba muriendo todo el tiempo. Porque si pierdes tus sueños, lo que en verdad terminas por perder es la cabeza. ¿No es la vida injusta?”. Sí, la vida es injusta. Tal vez por eso algunos quieren abandonarla tan rápido como se pueda... Adiós, Martes Rubí, y feliz Deprimartes.